POLIDORPIO

Imagen
En un hermoso apartamento de Madrid vive Yuli y Pablo  joven pareja con una hermosa hija, Enma de cinco años y con ellos (y sin ellos saberlo) vive un duende, se llama Polidorpio es un duende de los malos, oscuro como sus intenciones caza niños, especialmente aquellos que son muy carismáticos y hermosos, juega con ellos hasta quitarle su luz, deprimirlos y dejarlos en estado vegetal. Al principio de los juegos con Enma Polidorpio se mimetizaba entre los juguetes, como un astuto camaleón se transformó en Mickey Maouse, Minie, Barnie logrando la atención de la niña. Cada vez que ella jugaba, se acercaban más a la puerta, el ritual consistía en que justo en el juego número seis cruzarían la puerta y con ella el umbral, ella se desmayaría y al despertar miraría a Polidorpio y su verdadero y aterrador aspecto, le causaría tal impresión que jamas volvería hablar y sus ojos quedarían vacíos mirando al duende, mientras el duende ganaría poder. - Enma mi amor, ¿por qué abriste la puerta?




NO SÉ (Karlina Fernández)



No sé cómo sacarte,
no voté por ti,
renegué de tus ayudas.
Dos hijos escaparon.
Uno me ayuda mientras el otro lo intenta.
Tengo 7300 días marchando cuando se me pide…
cada nuevo líder lo aplaudo. No es devoción, es esperanza.

Pero me temo que no sé cómo sacarte.
Sigo con hambre en el ingenio, pero sobre todo en el estómago.
Mi familia es una pizza divida en el planeta.
Mi jubilación es una marcha con otros jubilados.
Se me estraga el corazón de tanta grasa,
de tanta mierda,
de tanta revolución.

Mis hijos reúnen para llevarme
pero ... ¿Quién soy después de 60 años en una misma tierra?
No puedo ser el hijo de mi hijo.
No aguanto tantos apagones.
Me siento perdida en mis arrugas,
en la tristeza que me trago,
en la dieta a base de arepa,
en la dieta a base de nostalgia.
¡Maldito Dictador, no sé cómo sacarte!

Hay un primer mundo esperando…
y yo, que necesito saber de mi vecina,
que no puedo deshacerme de mi tupper,
ni de visitar a mis hermanas.

Me llaman loca por no irme…
que las calles de Madrid,
que los teatros de Argentina,
pero yo encuentro en el café con mi amiga,
la otra maestra de preescolar,
el universo de mis calles.

¡Maldito Dictador, no sé cómo sacarte!
Con tanto petróleo en tus arterias,
con tanto narcotráfico en los silencios.
Tienes mi vejez entre tus manos

Yo, una simple maestra,
que le enseñó a los que votaron por ti
cómo limpiarse el culo.

¡Maldito Dictador! ¡No sé cómo sacarte!

¡Si te ha gustado la lectura, déjame tu comentario!
Karlina, todas ellas...

Comentarios

Entradas populares de este blog

MI TÍA, LA DE LA PLAYA

ESTACIÓN CAMARERA (Karlina Fernández)

TONTÍN