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Mostrando entradas de septiembre, 2018

POLIDORPIO

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En un hermoso apartamento de Madrid vive Yuli y Pablo  joven pareja con una hermosa hija, Enma de cinco años y con ellos (y sin ellos saberlo) vive un duende, se llama Polidorpio es un duende de los malos, oscuro como sus intenciones caza niños, especialmente aquellos que son muy carismáticos y hermosos, juega con ellos hasta quitarle su luz, deprimirlos y dejarlos en estado vegetal. Al principio de los juegos con Enma Polidorpio se mimetizaba entre los juguetes, como un astuto camaleón se transformó en Mickey Maouse, Minie, Barnie logrando la atención de la niña. Cada vez que ella jugaba, se acercaban más a la puerta, el ritual consistía en que justo en el juego número seis cruzarían la puerta y con ella el umbral, ella se desmayaría y al despertar miraría a Polidorpio y su verdadero y aterrador aspecto, le causaría tal impresión que jamas volvería hablar y sus ojos quedarían vacíos mirando al duende, mientras el duende ganaría poder. - Enma mi amor, ¿por qué abriste la puerta?




POETRY SLAM VALLADOLID

PREDICION III Ese amor era mío Aunque lo hayas vendido con fotos y buque frente a un Dios mudo Era mío
Si, y lo sabes Ese amor era mío Aunque tu anular izquierdo se haya vendido al protocolo ¡Ese amor maldita sea era mío¡ Y mientras un coro canta el ave maría Hay aves carroñeras esperando mi corazón. Mientras te llueve arroz yo agonizo nuevamente Mientras aplauden tu felicidad con muñequitos en la torta. Hay otra muñeca hundiéndose en el lodo con tu nombre.
Mientras tu cuerpo confirma en una luna de miel que eres capaz de entregarte en la horizontal formalidad de lo establecido. Hay una luna triste en el cielo mexicano, que desnudas de miedo y ropa,nos vio decir te amo Y ahora vestida de blanca me vistes el corazón de negro. Me regalas la noche más triste de este año. Y la más feroz de las peleas con Dios y sus templos de mentira Y sus bendiciones hipócritas Y sus monaguillos afeminados quizás ostia en la boca del cura que te sentencio cobarde hasta que la muerte los separe. Pero tú sabes que ese…

EL MONSTRUO ESTA EN EL BAÑO

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Encontré trabajo, por supuesto en la gama límite de trabajos a los que tienes acceso en el rigor del estado nacionalista de España cuando eres inmigrante; muy a mi pesar lo acepté, resistida lo acepté, con la sensación de que el sistema me violaba lo acepté, como una especie de ceremonia silenciosa de iniciación a la vida triste pero con los gastos cubiertos acepté. Cuando lancé el: «Sí vale, dile que sí» a la amiga que generosamente me recomendó, una parte de mí se sintió quebrada.
          El jueves tuve la entrevista de trabajo, era en una zona «pija» (zona donde vive la clase pudiente de Madrid), una residencia hermosa y pequeña en el piso 3, (enhorabuena el número 3). Me recibió una señora en silla de ruedas, era menuda, blanca con ojos azules, ella sería mi jefa. La señora a la que tendría que acompañar desde los sábados a las 8 pm, hasta los lunes en la mañana.
                Básicamente es tácito que yo no tengo papeles. Venezuela es una palabra clave para la obvied…

PRIVADO

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Se escribían por el privado del Instagram. Un amor prohibido siempre tiene sus ventanas; pero ese día, cuando Elena miró su teléfono y el Instagram le avisó como siempre con un número 1 en rojo en la esquina que Lucía estaba escribiendo, Elena no vio el 1 en rojo: vio a Lucia, coqueta, con un vestido rojo y la mano alzada, entonces el entusiasmo se le fue al pulgar. Corría para abrir la aplicación y la alegría.
    Abrió el Instagram y su entusiasmo. Arriba a la derecha, en vez de ver una flechita y un 1 azul, estaba Lucía vestida de azul. Elena creyó volverse loca, aun así el pulgar valiente presionaba y cuando apareció la ventana, con el dibujo de una cámara a la izquierda, en el centro un rectángulo con las pequeñas letras inductivas: «Escribe un mensaje» y a la derecha un cuadro, vecino de un corazón; Elena la miró… Aparecía Lucía, pequeña, trepándose por ahí. Se paseaba por la cámara, caminaba sobre la ventana, se veía en el cuadro. Cuando se asomaba por el corazón, este se ponía…