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Mostrando entradas de octubre, 2016

POLIDORPIO

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En un hermoso apartamento de Madrid vive Yuli y Pablo  joven pareja con una hermosa hija, Enma de cinco años y con ellos (y sin ellos saberlo) vive un duende, se llama Polidorpio es un duende de los malos, oscuro como sus intenciones caza niños, especialmente aquellos que son muy carismáticos y hermosos, juega con ellos hasta quitarle su luz, deprimirlos y dejarlos en estado vegetal. Al principio de los juegos con Enma Polidorpio se mimetizaba entre los juguetes, como un astuto camaleón se transformó en Mickey Maouse, Minie, Barnie logrando la atención de la niña. Cada vez que ella jugaba, se acercaban más a la puerta, el ritual consistía en que justo en el juego número seis cruzarían la puerta y con ella el umbral, ella se desmayaría y al despertar miraría a Polidorpio y su verdadero y aterrador aspecto, le causaría tal impresión que jamas volvería hablar y sus ojos quedarían vacíos mirando al duende, mientras el duende ganaría poder. - Enma mi amor, ¿por qué abriste la puerta?




MI TÍA, LA DE LA PLAYA

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Cuando llegaban las vacaciones y mi mamá nos decía que nos dejaría un mes en casa de “su tía, la de la playa” era como si nos dijera que nos dejarían un mes en Disneylandia; porque ir en mi infancia donde mi tía, era ir a La Guaira, jugar con nuestra prima Yuri. Mi prima era hiperactiva, dinámica… inventaba para mí, los mejores juegos. Tenía el cabello largo, los ojos saltones y la risa siempre urgente. Ir a donde mi tía era también comer mamones, pescado, caminar descalza por la lluvia, vivir en traje de baño, comer empanadas frente al mar; jugar era el verbo de todos los días.
Mi tía era hermana de mi papá y, por lo que contaban los adultos, (esos rumores que recuerdas con la cabeza mirando hacia arriba), era la más querida por él y aunque mi tía y mi mamá no se querían mucho, mantenían el contacto protocolar por respeto y por nosotras. Mi tía era una mujer robusta, negra, alta, de una mirada que pocos la podían mantener. Hacía empanadas, cocía ropa y sarcasmos; su casa era grande …