POLIDORPIO

Imagen
En un hermoso apartamento de Madrid vive Yuli y Pablo  joven pareja con una hermosa hija, Enma de cinco años y con ellos (y sin ellos saberlo) vive un duende, se llama Polidorpio es un duende de los malos, oscuro como sus intenciones caza niños, especialmente aquellos que son muy carismáticos y hermosos, juega con ellos hasta quitarle su luz, deprimirlos y dejarlos en estado vegetal. Al principio de los juegos con Enma Polidorpio se mimetizaba entre los juguetes, como un astuto camaleón se transformó en Mickey Maouse, Minie, Barnie logrando la atención de la niña. Cada vez que ella jugaba, se acercaban más a la puerta, el ritual consistía en que justo en el juego número seis cruzarían la puerta y con ella el umbral, ella se desmayaría y al despertar miraría a Polidorpio y su verdadero y aterrador aspecto, le causaría tal impresión que jamas volvería hablar y sus ojos quedarían vacíos mirando al duende, mientras el duende ganaría poder. - Enma mi amor, ¿por qué abriste la puerta?




COLIFOBIA


Colifóbicos: Dícese de ese grupo de venezolanos que hemos desarrollado una fobia por hacer colas para comprar productos o servicios. Los síntomas de este trastorno crónico venezolano se presenta en los supermercados, bancos y tiendas, sus características son: la necesidad incontrolable de salir corriendo, sensación alucinatoria con la bandera del país,  ya que el que presenta este síntoma cree ver a la bandera de Venezuela con rayas blancas y azules y un triángulo rojo y dentro de él una gran estrella blanca.

Los colifóbicos generalmente nos asocian con los Enoclofóbicos, pero estudios Karlinescos señalan que a los colifóbicos se les ha visto en partidos de fútbol, de béisbol y marchas; más la colifobia está dada específicamente en las colas para adquirir productos regulados o en peligro de extinción. Otro síntoma es impotencia y casi que un síndrome de Tourette,  la mente dice repetidamente ¡basta, basta, basta! También el paciente padece de coprolalia porque  dice palabras que pueden ofender o ser palabras tabú tales como: ¡Devaluación!, ¡inseguridad!, ¡no me alcanza el sueldo! ,¡Están comprando los medios! Ese tipo de obscenidades venidas de un impulso propio de esta seria enfermedad.

Por ahora no se ha encontrado la cura más que un pasaporte, que hace las veces de antiinflamatorio; pero el 06 de Diciembre, en Venezuela, se hará un experimento donde cada individuo sea o no colifóbico llegará a un centro de votación  y delante de una tarjeta muy parecida a la de las elecciones con su índice votará por un equipo médico que acompaña a un científico  estudioso de la conciencia humana. Cada uno tiene una teoría, un científico insiste en que  los colifóbicos estamos enfermos ¡locos pues!, y otro científico afirma que esas colas inmensas existen y que los síntomas que según tenemos es producto de varias gestiones de una infección viral que ha venido produciendo esos preocupantes y muy pasivos patrones de conducta donde la multitud hipnotizada acude a un llamado irresponsable.

Así que solo quedan escasos  tres meses para este nuevo experimento, donde seguro estaremos pendientes de los resultados y los colocaremos aquí  en su  Diario Web Karlinesco.



Si te ha gustado la lectura, y quieres colaborar conmigo haz clic AQUÍ
tu contribución para el mantenimiento del blog es de gran ayuda.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MI TÍA, LA DE LA PLAYA

ESTACIÓN CAMARERA (Karlina Fernández)

TONTÍN